miércoles, 6 de mayo de 2009

El árbol de Talipot...

Hoy estoy extrañamente triste. La verdad, no se que es lo que me sucede, apenas puedo atisbar lo que siento, pero estoy un paso más allá de la melancolía a la que ya estoy habituada. Y esta vez no vale echarle la culpa al tiempo, porque desde la ventana del faro luce un sol enorme, brillante, que llena de calorcito toda esta playa. Sin embargo, parece que ese calor no consigue llegar a mi corazón, que tirita de frío. Los recuerdos pesan como losas, no consigo desenroscarme del sofá y hasta hace un momento cambiaba de canal como un autómata. Recuerdo el curso de Isla Mauricio y sonrío…y me siento como ese árbol de Talipot que sólo vive por allí, que florece una sola vez en su vida, en sus 60 años de crecimiento para después morir. Quizás todos seamos un poco Talipot y esperemos, y vivamos, un gran momento dorado donde todo cobre sentido para después… para que después, nada lo tenga…

1 comentario:

Bohemia dijo...

Curioso árbol...paciente árbol...

Un beso