Las fotos son de Cinque Terre....Imperdible....
miércoles, 30 de junio de 2010
In tanto...
Las fotos son de Cinque Terre....Imperdible....
jueves, 10 de diciembre de 2009
En el limbo...
Quiero estar allí: quiero de nuevo sentir que la Piazza della Signoria es sólo mia una noche de lluvia. Quiero volver a cruzar el Ponte Vecchio descalza y sentir toda la magia, toda la historia de la ciudad en mis pies o saltar charcos en la Santa Croce una tarde de domingo. Quiero perderme esperando en el Piazzale, con el sol dándome en la espalda y escuchando la música de Mozart que alguien saca de una guitarra eléctrica. Quiero volver a Arezzo y escuchar de nuevo el “Buongiorno, principessa”, y perderme en San Gimignano buscando la casa de Dios sabe quien, mientras fantaseo con retirarme allí un año entero para escribir una gran historia de amor con tintes paganos. Quiero volver a coger cada día el tren de las 19.08 de Santa Maria Novella a Prato Centrale, y jugar a imaginar qué historias guarda cada uno de mis compañeros de vagón. Quiero volver a Santa Margherita dei Cerchi para dejar a Beatrice la carta que aún no he escrito. Quiero regresar a la ciudad que me quitó la vida y me la regaló de nuevo, preguntándome, abiertamente y sin dejar de mirarme a los ojos, si aún me quedan ganas de ser feliz, fuerza para hacer aquello que siempre he soñado y valor para atreverme a intentarlo…
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Cuatro de noviembre...
Sucedió hace exactamente tres años. Un cuatro de noviembre como hoy. Paseaba, por primera vez, por las calles otoñales de una ciudad que me ha visto morir y nacer de nuevo. Florencia me aturdía. Me aturdía la belleza de cada uno de sus rincones, esa bocanada de eternidad que te regala cada vez que respiras, esa extraña sensación de pertenencia, de nostalgia que te muerde el alma. Llegué a la Piazza della Signoria y me encontré con tu imagen, eterna e impasible ante los acontecimientos, en la Logia. Te miré a los ojos, con temor al principio, no en vano se dice que tu mirada puede volver piedra a los hombres y quién sabe si a las mujeres, pero tuve el valor de mantenerte la mirada y entonces descubrí que detrás de esa máscara, de esa apariencia de monstruo, sólo se escondía la mirada asustada de una doncella.
Entonces empecé a escuchar tu voz, al principio era un suave silbido, el siseo de las serpientes de tu cabeza, pero poco a poco, y, afinando el oído, pude escuchar claramente una historia: me hablaste de ti, de cómo eras las doncella más bella del templo de Atenea, hasta que fuiste raptada y violada, y la furia de la diosa te dio apariencia de monstruo. Me dijiste que a veces sucede esto en la vida; que un acontecimiento casual hace que pases de ser pura, transparente, auténtica, a refugiarte detrás de una máscara, a mentirte a ti misma y a los demás sobre lo que tú eres. Me dijiste que no tuviera miedo de las serpientes que porto en mis cabellos, ni de las garras que otros puedan ver en mis pies. Me dijiste que lo importante es que el espejo no me devuelva una imagen deformada de mi misma, que lo que ellos quieren ver no es lo que verdaderamente soy. Me dijiste que defendiera mi terreno como una loba, que no tuviera miedo de los miedos de los demás, que no escuchara más que las voces de dentro y que me arrodillara solamente ante los deseos de mi propio corazón…
Hoy quiero darte las gracias. Gracias por todo aquello que, en tan poco tiempo, me enseñaste. Me enseñaste a no bajar la mirada, a perder el miedo a mi propio poder, me enseñaste a mostrarme tal como soy, sin la armadura del miedo en mi corazón, desnuda y vulnerable. Me enseñaste la belleza de la sensibilidad y la fortaleza de la vulnerabilidad. Me invitaste a aparecer con las manos extendidas hacia el mundo y gritar: “Miradme, soy así, bella y débil, y os entrego mi corazón a cada paso, sabiendo que si queréis podéis hacerlo pedazos”. Me enseñaste a no adoptar roles y a ser yo misma en cada momento. No sabes cuánto te lo agradezco...
Lo que vino después…ya lo conoces. Una historia mágica, un secreto verde intenso que comparto sólo con la luna y con las hadas, porque sólo los seres mágicos saben de historias increíbles…
viernes, 23 de octubre de 2009
Viajo, luego existo...
“Viajo, luego existo” Francisco Gavilán
Tengo frio en los pies. Señal inequívoca de que el invierno se ha instalado en el noroeste. Y éste ha venido para quedarse, asi que no me queda más que recordar el calorcito, el sol dándome en la espalda y la suave brisa de verano hasta dentro de unos cuantos, bastantes, meses.
Con la lluvia en el cristal cuesta más recordar mi último viaje, mi paseo por Grecia. A veces pienso que he tardado en escribir sobre el viaje porque tengo un miedo irracional a perder algún recuerdo. Otras veces pienso, sin embargo, que todo lo que me esperó a la vuelta me dio una enorme bofetada de realidad que hizo que simplemente, me bloqueara. No lo sé, pero ahora, a la vez que coloco algunas fotos en el álbum (y espero las demás…), recuerdo la llegada a Atenas, una ciudad vibrante, llena de vida y de color, que me cautivó enseguida; el sueño cumplido al verme delante del Partenón o de la Tribuna de las Cariátides, la tarde en Plaka o el anochecer en Psiri, con la Acrópolis vigilante…Recuerdo el viaje en ferry hasta una Mykonos plomiza y azul, vampírica y excitante, el privilegio de ver la lluvia sobre Paraportinari (sí, una vez más me llevé la lluvia pegada a los zapatos…), encender una vela en una iglesia ortodoxa y disfrutar del silencio de Panormos y Agios Sostis. Recuerdo como Santorini me recibió como la Atlántida, altiva y o
Pero los recuerdos son sólo imágenes fijas que me miran desde el papel y como decían en la película "Che ne sarà di noi" : "Guardare in faccia al destino non è facile, perche il tuo futuro non si vede mai...Come la Turchia..."
lunes, 21 de septiembre de 2009
Soy otoño...
Me gustaría volver a sentarme en Oia, a ver una puesta de sol, y no pensar en nada, como hace unos días, sólo en el sol ahogándose en el mar, y no ahogarme yo en una vida que cada día reconozco menos como mía.
Siempre, cuando regresas de un viaje, dejas atrás algo de ti y, a cambio, recoges algo de la esencia de cada lugar, pero esta vez, tengo la sensación de haber dejado demasiado en Vilhada, en la Playa Roja, en Panormos o en Imerovigli al atardecer. Y más ahora, cuando todo apunta a que, en nada, tendré que tomar una decisión. De las de verdad, de esas de “qué hacer con tu vida”. Odio tomar decisiones. Me aterra equivocarme. Supongo que la clave está en seguir la guía de la intuición, esa que me ha demostrado que no falla.
Prometo hablaros de mi viaje. En otro momento. Cuando todo se calme y empiece a salir de nuevo el sol
P.s. Tanti auguri, Isolda
sábado, 5 de septiembre de 2009
Vacaciones!!!
Dentro de unos días, si la vida lo permite, podré contemplar "en vivo y en directo" la tribuna de las Cariátides del Erecteion de Atenas. Cuenta la leyenda que están castigadas a llevar el peso del templo por toda la eternidad por aliarse con los persas en alguna de las muchas guerras griegas.
El único peso que cargaré yo será mi maleta, que me acompañará (espero) en esta nueva aventura: dos días en Atenas para conocer dónde comenzó casi todo (o al menos la cultura occidental), cuatro en Mykonos para buscar a Petros el pelícano y disfrutar de las playas y la vida nocturna de la isla, y, por último, lo que creo que será "la joya de la corona", Santorini, para ver morir el sol en Oia, tratar de encontrar la playa secreta o pasear, intentando parar el reloj, por la caldera...
Me voy de viaje. Como decía J. Reverte: "creo que hay que viajar siempre, ponernos a prueba ante lo inesperado, ver y sentir sobre lo que hemos leído, sobre lo que nos han contado. Y luego escribirlo, para que otros sueñen, para mantener viva la ficción de existir y el anhelo de la eternidad". Yo lo escribiré a la vuelta, como siempre, para hacerlo de algún modo eterno e inmutable. Porque, hasta que no inventen otro modo de detener el tiempo, escribir es lo que más se acerca a esa sensación...
martes, 21 de julio de 2009
Domingo en el paraíso...

sábado, 2 de mayo de 2009
Privilegios...
viernes, 17 de abril de 2009
Canción de bohemia...

“ Se cuenta que uno de los reyes más poderosos de Bohemia se enamoró de una joven ninfa que todas las noches cantaba en el Moldava. Ella también le amaba, pero no podía corresponderle por su condición de ser mágico. Si se unía a un mortal, rey o campesino, perdería su voz y sus alas de luz. El rey, loco de amor, no sabía ya que hacer para tratar de convencerla de que la pérdida no sería tanta comparada con lo que él la amaba, así que, después de ofrecerle tesoros, joyas, pinturas, bonitos vestidos… y ver que todo aquello no daba resultado, decidió regalarle una ciudad. Decidió construir para ella la ciudad más hermosa de Bohemia, no, la ciudad más hermosa del mundo. Una ciudad llena de magia y de puentes de piedra, de torres con agujas que llegan hasta el cielo y de cúpulas doradas, una ciudad llena de pequeños rincones donde perderse, de empedradas calles y tejados rojos, atravesada por el Moldava, para que ella, estuviera donde estuviera, siempre pudiera ver y escuchar el sonido del río… La leyenda continua diciendo que ella, con lágrimas en los ojos y viendo el amor inmenso que el rey le profesaba, aceptó el regalo y la propuesta de matrimonio y abandonó el río.
Al tercer día después de la boda hallaron muerta a la reina en las aguas del Moldava. Hay quien cuenta que no pudo soportar el dolor que le causó perder la voz, y decidió descansar para siempre en brazos de aquel que le había dado todo…”
martes, 24 de marzo de 2009
Que sí, que he vuelto...
Roma vuelve a quedar en la memoria, como cada viaje, como cada una de esas oportunidades de fabricar recuerdos…El “Asturias patria querida” de la primera comida (vaya, menos mal que no somos de Sevilla, a ver que cantaba entonces “la vieja”), la tensión de Andrés al despegar y sus “¿esto es normal?”, el primer viaje en metro de mi madre, su asombro ante la Basílica de San Pedro, un helado en Trevi, volver a ver pasar el tiempo en la Scalinata Spagnola, un deseo en el corazón del Trastévere, spaghetti cozze y de fondo Biaggio, una camiseta gaélica olvidada, 45 euros y una señal del destino en “La Corrida”, Via Quattro di Novembre, mi corazón a punto de salirse del pecho en Santa María in Trastévere al ver a Isolda salir corriendo, cenar en una sartén, casi perder un vuelo en Barajas… todo eso se diluye ahora en las fotografías con las que intento contar una historia, mi propia historia, la que aún no he conseguido, pese a todo, escribir…
jueves, 12 de marzo de 2009
Non basta una vita...
miércoles, 7 de enero de 2009
A propósito de sueños...

jueves, 20 de noviembre de 2008
Fotografías...
domingo, 16 de noviembre de 2008
Io non mi stanco...
"Todo empezó en un bar en un viejo lugar
y las miradas no se iban ni la música
era de noche y bailando te acercabas
sin saber bailar..."
Raúl Paz "Tú y yo"
(Gracias, Farfalla)
Y gracias también a tí, Sergio, por elegirme en el "I love your blog". En breve prometo pensar en esas seis cosas...Hoy no es muy buen día...
jueves, 6 de noviembre de 2008
Me cuesta volver, y me cuesta marcharme...
domingo, 21 de septiembre de 2008
Ritorno dall'isola blu...
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Me ne vado...

Me voy, y de nuevo y al mismo tiempo, tengo la sensación de regresar a casa. La verdad es que nunca he tenido demasiado claro a dónde pertenezco. Siempre he tenido sensación de temporalidad en los lugares en los que he estado. Bueno, menos en uno...Sólo hay un lugar en el que querría vivir para siempre...Pero ahora no tengo tiempo para la melancolía, sólo para revisar de nuevo mi maleta, hacer una llamada y apretar bien fuerte un sueño contra el pecho... No creo que consiga dormir demasiado esta noche...
jueves, 4 de septiembre de 2008
Descontando...

jueves, 24 de julio de 2008
Esas escurridizas musas...
sólo tus pupilas sabrán que fue verdad
y entre los cristales
pedacitos de esa tarde, donde comenzamos a soñar.
Siempre serás bienvenido a este lugar,
a mi lista de obsesiones, que no vas a olvidar…
La oreja de Van Gogh “El último vals”
He comenzado unas seis veces, y unas seis veces he borrado todo lo que había escrito. Me siento un poco como aquel viejo escritor de “En un rincón de la Toscana”, cuando decía que quizás ya no tuviera nada que contar. O quizás es que escribir sobre la ciudad dorada me cuesta especialmente, por lo que para mi significa, por el vínculo especial que me une a ella, por lo que ella tiene de mi desde ese primer día en que atravesé la estación de Santa María Novella con mi corazón seguro de que aquella no sería una ciudad más. Supongo que es la emoción, demasiados momentos vividos, la historia más intensa y especial que te ha sucedido nunca…esa emoción que te impide respirar en ocasiones, las noches en San Lorenzo, la luna llena y tú, detenida en un instante y en una mirada para siempre…¿Cómo lo explico con palabras?...
W. tiene razón cuando dice que hay cosas que las palabras no alcanzan a explicar, a veces es imposible dar con la combinación exacta de frases que cuenten lo que un lugar significa para ti. Podría hablar del Renacimiento, de la cúpula de Brunelleschi o del Ponte Vecchio. De una ciudad que respira arte por todas partes y que contiene el 10% del patrimonio artístico mundial. Del calcio histórico, de las vistas desde Fiésole o el Piazzale, o del síndrome de Stendhal y la Basílica de la Santa Croce. Pero no quiero caer en tópicos. Quiero hablar de lo que Florencia significa para mí…De GOV, del “ahora o nunca”, de las señales de la vida, del siseo de las serpientes de Medusa o la música del Universo, del sentido de que este blog se pusiera en marcha, del por qué del tatuaje en mi espalda… Y para eso, no llegan todas las palabras que se me van ocurriendo…
lunes, 14 de abril de 2008
Historias increíbles...

